Carlos Pérez Siquier

La Chanca - Perez Siquier

El pasado martes estuve en Murcia visitando las exposiciones de Fotoencuentros 2006.

De todas las que visité me afectó especialmente la de Pérez Siquier, una serie de fotos realizadas a lo largo de casi 20 años en el barrio almeriense de La Chanca.

Me impresionó la seriedad del trabajo, su enorme valor documental, su respeto por los modelos, su vista, la libertad formal, la fuerza de sus fotos, su sinceridad.

A posteriori he leído algunos textos que me aclaran mi primera impresión:

Copio un texto del libro que sobre el autor ha escrito Laura Terré:

Carlos Pérez Siquier merece que se le conozca sólo como fotógrafo. Fotógrafo sin más. Pero la historia nos recuerda repetidamente su papel decisivo en la promoción y en la evolución de la fotografía española de la segunda mitad del siglo XX. En 1956 fue cofundador de la revista AFAL (Asociación Fotográfica de Almería), auténtica transmisora de ideas de la joven fotografía española. Orquestó la promoción de esos fotógrafos en el extranjero. En los 70 llevó a cabo una de las labores de selección más arriesgadas de la edición fotográfica en España: los anuarios Everfoto. Cuando en los años 50 estaba de moda la fotografía pictorialista, Pérez Siquier fotografiaba tercamente a los personajes anónimos del barrio de la Chanca. Cuando a comienzos de los 60 estaba de moda el instante decisivo y las composiciones diagramáticas a lo Cartier-Bresson, Pérez Siquier luchaba contra el estilo y buscaba una mirada natural en sus imágenes. En los 70, cuando ya se había impuesto el realismo social en las agrupaciones fotográficas y había que hacer una revolución subjetiva fuera de ellas, él proclamaba la superioridad del objeto. Ahora que los artistas fotógrafos desarrollan proyectos conceptuales cercanos a la instalación y a la escultura, Pérez Siquier insiste en que no hay que añadir más objetos al mundo, que el mundo está lleno de ellos, en cantidad y hermosura.

(Fragmento de texto) Laura Terré

De la entrevista en El ángel caído resalto lo siguiente:

Tuvo resonancia internacional porque hicimos una exposición en París, donde entramos en contacto con el Grupo 30 x 40, al que iban Cartier-Bresson, Ansel Adams,…
Tuvimos mucho éxito.

Mientras que aquí Arte Fotográfico, nos puso a parir y dijo que sólo nos gustaba la basura.
Les contestamos que nos gustaba lo leve, lo sencillo, lo simple y nos respondieron que si nos gustaba lo simple, decía bastante de las personas que estaban dirigiendo Afal.

De esta última cita, como de algunos análisis que he leído en muchos foros de fotografía deduzco que es peligrosísimo (funesto, letal, indeseable) ponerse los “anteojos de juzgar” a la hora de ver una foto.

Puede encontrarse más fotos del autor en el sitio de Fundació FOTO Colectania y elescaparatedesanpedro.com.

En la foto: detalle de “Gitana con niño” Carlos Pérez Siquier, 1960.

La Chanca

Imágen de La chanca

Mis favoritos

Jen Shumate

Hace escasamente nueve meses que abrí mi cuenta en . Pronto descubrí la posibilidad de señalar fotos de los demás como “favoritas”. Ayer concluí mi primera página de favoritos y creo que es momento de recordar la primera foto que mereció esa distinción: la foto de Natalia en el lago, firmada por Jen Shumate, una joven de 25 años con la que comparto mi afición por el arte de la fotografía y el diseño web.

No me considero capaz de explicar la fascinación que me produjo esa imagen la primera vez que la ví. En cambio si me atrevo a ofreceros esta puerta a lo desconocido.

En la foto, la imagen de Jen Shumate con el recorte automático que flickr da a los thumbnails.

Un país por descubrir

Castillo de la Yedra (cc) balbin

El diario “El País” ha iniciado una serie de guías para viajeros: Un país por descubrir.

Hoy, con el periódico y 2′50 €, el segundo número, dedicado a Sierra Morena y Alto Guadalquivir. Son pequeñas guías de bolsillo (142 páginas, este número) con cada doble página dedicada a un pueblo, un barrio de una gran ciudad o un monumento.

La maquetación es simple: foto, comentario y pequeños recuadros con información sobre hoteles o restaurantes más o menos cercanos. A menudo estos establecimientos están situados en edificios de interés: palacios, cortijos, etc. lo que -a mi juicio- explica su inclusión, porque la mayoría son de un nivel demasiado alto: más de la mitad son de precio A.

La encuadernación no parece demasiado robusta. A ver si va a pasar como en el chiste: “¡A peseta!, ¡a peseta!… - ¿Qué vende usted? - Nada, pero ¿a que es barato?”.